A veces, lo más propio de nosotros es precisamente lo que consideramos impropio.
Carme Tena
Arte Impropio nació de forma inesperada — en un momento en que la vida me invitó a ser más de lo que creía posible.
El nombre me llegó en forma de inspiración hace unos años, cuando empecé a pintar tambores, maracas y bastones — raíces, troncos, huesos, piedras de gran belleza para mí, que encontraba en mis caminatas por la naturaleza.
Surgió cuando la psicóloga-coach que vive dentro de mí descubrió que sus manos también participan en los procesos de transformación o de cocreación, y que sus propios procesos internos le pedían ser transformados en belleza, en algo tangible — que la transformación personal también puede bordarse, tejerse, escribirse, pintarse… y que, en realidad, llevaba toda la vida haciéndolo, de una u otra manera.
Creo que esta capacidad de crear con las manos no es un don extraordinario ni reservado a unos pocos: es la misma creatividad que habita en todos nosotros, esa parte instintiva, intuitiva y sabia que todos llevamos dentro, y que aparece cuando nos atrevemos a escucharla. Desde ahí, Arte Impropio no es más que el resultado de dejarla hablar.
Y se llama «impropio» porque cuestiona la idea de que tenemos que encajar en una sola ‘caja’. En mi caso eso que «me surgía naturalmente» no me parecía “propio” de mi trayectoria profesional o mi historia hasta ese momento, y también porque sentía que no me pertenecía sino que emergía de una conexión especial con aquellos objetos, elementos y materiales con los que interactuaba.
En cualquier caso lo «impropio» muestra la integración en mí:
del acompañamiento a personas y equipos con la práctica de diferentes artes,
de la mente con las manos,
de lo intangible o de las teorías con lo tangible.
Hoy lo entiendo como arte conciencial — arte que trae conciencia, con potencial transformador. Y, en realidad, lejos de ser ajeno a mi trayectoria como psicóloga-coach, docente y mentora, la potencia — no muchas personas que acompañan procesos de transformación pueden decir que, además, crean Objetos de Poder que sostienen esos mismos acompañamientos.
Arte Impropio no es decoración, está lleno de sentido e intención. No es solo un objeto, es compañía.
Dentro de lo que llamo Arte Impropio conviven distintos caminos:
Joyas Sonoras – Maracas del Alma

Las Maracas del Alma son objetos de poder artesanales, hechas a mano desde 2012 por Jayani A. Molina dentro del proyecto Música Primordial — vasijas sonoras que albergan el potencial creativo, creadas con piel de búfalo de agua, mango de madera de acebuche de Mallorca y cuarzos en su interior.
Desde 2021 colaboro puntualmente en su construcción y, sobre todo, sin embargo mi gran aportación es la pintura a mano de la membrana de la maraca. Cuando una Maraca del Alma recibe ese diseño exclusivo, se convierte en una Joya Sonora — una pieza única, co-creada entre Jayani y yo al servicio de:
- compartir belleza y sonido primordial
- conectar con nuestra propia esencia
- proporcionar herramientas para la diversidad de prácticas rituales que podemos realizar en nuestro dia a dia o en nuestro ámbito profesional
Si te llama alguna pieza o quieres encargar un diseño personalizado, escríbeme.
Bastones y Objetos de Poder

Los Bastones de Poder nacen de profundos espacios de meditación en solitario, durante y después de mis caminatas por la naturaleza — donde raíces, ramas, piedras, huesos, conchas, cristales y plumas salen a mi encuentro en el camino, es decir, más que buscarlos o elegirlos, siento que ellos me eligen a mí.
Cada uno se transforma con pintura, hilos, cuero y piedras de poder — amatistas, cuarzos, conchas de nácar — hasta convertirse en una pieza única, sin ninguna posibilidad de que haya dos iguales.
Algunos, además, llevan la palabra escrita directamente sobre el objeto — un mensaje que emerge en el propio proceso de creación y que se queda grabado en la pieza para quien la reciba.
Esta no es la primera vez que un bastón acompaña procesos de transformación en mi trabajo: en el Programa de Liderazgo Femenino, cada edición cocreamos entre todas un Bastón de la Palabra, elegido y decorado por todo el grupo. Los Bastones de Poder nacen de ese mismo impulso, ahora en solitario.
Al ser Objetos de Poder, y no sólo decorativos, su propósito lo define en buena parte quien los recibe. Pueden servir para:
- acompañar en soledad los propios procesos de transformación
- sostener momentos de decisión, ya sea en una sesión, una ceremonia o un instante cotidiano
- portar una intención o un mensaje propio, algunos incluso con la palabra escrita directamente sobre la pieza
Son piezas únicas y, por ahora, las he ido regalando a personas y en momentos especiales, no están a la venta de forma activa — aunque puntualmente ya han acompañado algún proceso profesional. Si alguno te llama, escríbeme y lo hablamos.